Sobre Mi

Me llamo Iluminada Armas Rodríguez y nací en 1984, después de que una naranja les animara a gritar gol a escala mundial, seis años más tarde de la aprobación de la constitución sobre la que sólo olvidaron preguntar a los que aun no habíamos llegado, tras la guerra y la dictadura, tras la etapa candente de la Transición, tras el primer desnudo integral... llegué cuando todo lo interesante había pasado y solamente quedaba sentarse a estudiarlo de memoria. “Muy fácil para ustedes claro” pensaba mirando a los mayores. Fue así como decidí que de mayor quería ser periodista, con la esperanza de poder contar la Historia a medida que iba pasando. Para que después la estudien otros. En resumidas cuentas, para no complicarme la vida.

Mi formación comenzó en el colegio público de mi barrio aunque ya desde primaria mis padres pensaron que sería mejor continuarla en un centro privado, de religiosas para más señas, dónde la calidad de la enseñanza suponían mejor. Allí me topé con profesores geniales que me animaron a perseguir mi sueño y con amigas, más que compañeras, que aun conservo. Sólo señalo un fallo que los responsables del centro enmendaron justo en el curso inferior al mío: la separación entre sexos de los alumnos. Más tarde, les di una oportunidad a los curas, de la misma congregación por cierto pero que había permitido las clases mixtas para mi curso. En esta etapa no me fijé tanto en la calidad de los maestros como en desentrañar el funcionamiento de mis “nuevos” compañeros, y sospecho que fue mejor para el profesorado de esta forma porque ahora que lo pienso sólo me parecieron buenos tres de ellos: los de Lengua, Historia del Arte y Filosofía.

Después llegó la Universidad en la que pasé cinco años inolvidables en los que me esforcé por estudiar, trabajar, conocer gente y por desatar mi curiosidad e imaginación. Detrás de Periodismo vino Derecho y, aunque aun no le he dado nombre a la siguiente, puedo asegurar que la habrá. En esto consiste ser un Universitario, como señaló Javier Solas una tarde durante su clase. De pequeña quería ser periodista y con el tiempo me di cuenta que esto significa no dejar de aprender. Por eso yo, de mayor, quiero ser estudiante.